El presente artículo indaga en la descentralización política y administrativa de los Estados y cómo esta figura ha adquirido una relevancia particular en el debate y las reformas políticas dirigidas a fortalecer los procesos de democratización de los sistemas de gobierno, así como también la eficacia administrativa
de los Estados.
El artículo toma como punto de partida la promulgación de la Ley 1551 de Participación Popular, a partir de la cual se ha iniciado un amplio proceso de descentralización municipal del Estado que ha transformado de manera significativa la manera de tomar decisiones sobre competencias municipales, la asignación de recursos presupuestales y la objetivación del Estado en regiones donde éste antes sólo llegaba con la moneda o el voto, además de avances en la eficiencia y equidad.





