El presente artículo abordará una indagación y análisis del desarrollo de la situación indígena a partir de un caso concreto y desde la perspectiva de la contradicción entre la economía implantada por el modelo occidental liberal, y la nativa, relacionado con el modo de producción y sus lógicas comunitarias y, en alguna medida, cómo estas lógicas económicas traducen un modo de pensamiento filosófico. Un pensamiento filosófico que se expresa en esa relación afectiva que han desarrollado los pueblos nativos con la “madre naturaleza” y que entra en colisión con un sistema filosófico occidental que observó y observa ese paradigma, desde la posición etnocéntrica.
