Con la puesta en vigencia de la nueva Constitución Política del Estado, en febrero de 2009, Bolivia inicia un nuevo ciclo político marcado por tres hechos fundamentales, a saber:
1) el cierre formal de un largo ciclo de hegemonía política de fuerzas vinculadas a los tradicionales sectores de poder, generalmente expresiones de fuerzas políticas de derecha;
2) el inicio de un ciclo político signado por la emergencia de un nuevo sujeto político y social denominado “indígena originario campesino” convertido en fuerza estatal hegemónica; y
3) el inicio de una fase de transición, de un Estado republicano y colonial, imperante desde los orígenes de la República, hacia la consolidación de un Estado Plurinacional cuyas bases fundamentales están presentes en la Constitución Política del Estado vigente. Es clave y de primer orden, en la perspectiva de entender la magnitud de los cambios que se operan en el proceso actual, escudriñar acerca de los elementos que hacen a la constitución del Estado Plurinacional, al desarrollo y ejercicio de los derechos colectivos de las naciones y pueblos indígena campesinos y a la marcha de las autonomías indígenas en el país.
