El movimiento indígena en el gobierno de Rafael Correa: diez años de retrocesos y contradicciones, Sofía Cordero Ponce

 

 

 

El presente ensayo analiza las relaciones conflictivas entre el movimiento indígena y el gobierno de Alianza País bajo la presidencia de Rafael Correa (2007-2017). Se ha indagado mucho
sobre el fracaso de un acuerdo entre la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE) y Pachakutik
con Alianza País. Algunos lo explican por la complejidad constitutiva del movimiento indígena que se expresa en la naturaleza étnica
de la CONAIE, por un lado, y, por otro, en el carácter pluriétnico de Pachakutik.

Si bien es fundamental tomar en cuenta el carácter complejo del movimiento indígena –por sus articulaciones internas– existen señales que llevan a pensar que la imposibilidad de un acuerdo con Alianza País se debió también a otros factores, tales como las experiencias en la trayectoria político-electoral del movimiento indígena a partir de la creación de Pachakutik; el estilo y manejo personalista del poder por parte de Rafael Correa; y
las profundas diferencias en sus agendas programáticas.

Las divergencias fueron muy evidentes en las políticas sobre la propiedad y explotación de recursos naturales que afectan a comunidades indígenas –sobre todo en el sector minero–, y en la política sobre descentralización que atenta contra el derecho indígena a la autodeterminación.

En relación al último tema, el texto analiza tres experiencias de autonomía –CITIGAT, Pijal y Cayambe– que reflejan las tensiones entre el movimiento indígena y el gobierno de Alianza País y las consecuencias negativas para el ejercicio de la autodeterminación de los pueblos indígenas en Ecuador.